Los cuatro puntos a saber para peritar un dibujo antiguo
Los dibujos antiguos de los siglos XVII y XVIII son cada vez más buscados por los coleccionistas expertos y pueden ser objeto de verdaderas especulaciones. Sin embargo, hay que tener cuidado con las pálidas reproducciones que abundan en el mercado del arte. El peritaje generalmente permite diferenciar lo falso de lo verdadero y la opinión de un experto en tasación nunca es superflua. Tú también, aprende a reconocer los originales, verificando estos pocos puntos.
- El certificado de autenticidad
Pieza clave del peritaje, el certificado de autenticidad incluye las características del dibujo: tamaño, descripción, nombre del artista, inscripciones visibles en el dibujo, estado de conservación. Cada una de estas informaciones permitirá al experto pronunciarse sobre su tasación y fijar el precio de la obra en cuestión. El certificado de autenticidad es una garantía importante, algunos expertos incluso llegan a detallar los resultados de las investigaciones técnicas. La explotación de la información contenida en el certificado de autenticidad permitirá determinar exactamente el valor del dibujo en relación con su época de creación.
- Los catálogos de subastas
Los catálogos editados antes de cada sesión de subastas están extremadamente documentados. Disponibles en internet, contienen información exhaustiva sobre cada artículo: fotografías, opiniones de expertos, historiales y procedencias… Los futuros compradores y los expertos en obras de arte pueden referirse a ellos, comparando las fotos del catálogo con el ejemplar en cuestión. Es evidente que solo el ojo entrenado de un experto podrá detectar durante el peritaje los defectos o posibles retoques de una obra supuestamente auténtica.
El conocimiento del estilo del artista permite al experto pronunciarse sobre el estilo del dibujo o sobre un movimiento al que se relaciona. El experto reconoce y detecta la pincelada del maestro, o un detalle específico y característico que lo caracteriza. El análisis visual utiliza medios clásicos: microscopio, lámpara de Wood – ultravioleta –, lupa iluminadora. El objetivo es buscar los retoques o falsificaciones eventuales. La luz rasante también se utiliza mucho, ya que resalta las marcas dejadas por el pincel y el cepillo del artista.
- La procedencia de la obra
La procedencia de la obra permite determinar con precisión si esta es auténtica. Las donaciones transmitidas de una generación a otra, y cuyos propietarios poseen fotos o testimonios que prueban la procedencia de la obra son elementos importantes en el peritaje. Las fotos se compararán con las de los catálogos, para verificar si se trata del ejemplar original. La procedencia también es un indicio que puede facilitar la búsqueda del certificado de autenticidad si este último existe. Puede complementar el análisis técnico y la investigación estilística realizadas durante la tasación del experto.