

Descubra el valor de sus obras de Gérard Schlosser: tasación gratuita, subasta o seguro. ¿Cuánto vale una pintura de este artista emblemático del realismo fragmentado? ¿Por qué hacer tasar su obra de Gérard Schlosser?
Descubra el valor de sus obras de Gérard Schlosser: tasación gratuita, subasta o seguro. ¿Cuánto vale una pintura de este artista emblemático del realismo fragmentado?
Ya sea en el marco de una sucesión, de una venta o simplemente por curiosidad, conocer el valor de una obra de Gérard Schlosser permite tomar decisiones informadas. Su mercado dinámico y bien establecido en Francia puede revelar sorpresas, incluso para obras de pequeño formato o procedentes de series impresas.
Con cerca de 1 000 subastas registradas, sus obras son regularmente buscadas por los coleccionistas. Nuestro servicio le permite obtener una tasación gratuita en 24 horas, realizada por nuestros expertos asociados.
Gérard Schlosser es un artista singular en el arte contemporáneo francés, cuyo trabajo se reconoce de inmediato: fragmentos de cuerpos, escenas de playa y palabras suspendidas. Su pintura narrativa y silenciosa seduce por su extraña familiaridad, su técnica precisa y sus títulos evocadores.
Sus obras, principalmente realizadas en acrílico sobre lienzo, han experimentado un gran auge en el mercado del arte, especialmente en Francia. Algunas piezas han alcanzado resultados espectaculares en venta pública, como Me envió una tarjeta, adjudicada en 105 000 euros. Una cotización sólida, en progresión en los últimos años.
Procedente de una formación en joyería y luego en las Bellas Artes de París, Gérard Schlosser desarrolla desde los años 1960 un estilo personal que se ancla en la figuración narrativa, corriente de la que se convertirá en una figura imprescindible.
Su técnica es rigurosa: comienza fotografiando escenas de la vida cotidiana –a menudo playas, parejas, detalles corporales– que recorta, aísla o recompone. De estas instantáneas nacen lienzos muy compuestos, a veces inquietantes, siempre silenciosos, donde la mirada del espectador es atrapada por un fragmento: una pantorrilla, un muslo, una espalda, un movimiento congelado. Todo ello va acompañado de títulos que parecen réplicas de novela o teatro: «Me duelen las piernas», «¿Estás de mal humor?», «Me dijo que…».
Artista del no dicho, Schlosser cuenta sin mostrarlo todo. Esta sutileza narrativa, combinada con un realismo fotográfico asumido, lo convierte en un artista atípico e inmediatamente identificable.
Cercano a Jacques Monory, Bernard Rancillac o Valerio Adami, participa en el auge de la figuración crítica y narrativa en los años 1970, en ruptura con la abstracción dominante.
| Categoría principal | Tasación baja (€) | Tasación alta (€) |
|---|---|---|
| Pinturas (acrílico sobre lienzo) | 10 000 € | 105 000 € |
| Dibujos, gouaches y técnicas sobre papel | 600 € | 6 700 € |
| Sérigrafías y litografías | 100 € | 1 700 € |
| Fotomontajes / fotografías | 400 € | 1 500 € |
Las pinturas de Schlosser, a menudo de gran formato, son las más valoradas. Realizadas en acrílico sobre lienzo, representan fragmentos de cuerpos en posturas anodinas pero enigmáticas. Su poder narrativo y su rareza en el mercado pueden hacer que los precios se disparen más allá de los 50 000 euros.
Récord notable: No hay mucha gente hoy (1970) (162 × 130 cm), adjudicada en 105 000 euros.
Menos frecuentes pero igualmente cautivadores, los trabajos sobre papel revelan el proceso creativo de Schlosser. Dibujos a lápiz, acuarelas, gouaches o tintas traducen un enfoque más espontáneo. Los precios se sitúan mayoritariamente entre 1 000 y 4 000 euros.
Récord notable: Has manchado tu vestido (acuarela, 130 × 97 cm), vendida en 6 708 euros.
Las sérigrafías en tiradas limitadas, realizadas sobre todo en los años 1970, retoman sus visuales emblemáticos. Se intercambian entre 200 y 800 euros, llegando hasta 1 700 euros para los temas muy buscados o los formatos raros.
Récord notable: El Perro (1975, sérigrafía 92 × 92 cm), vendida en 1 700 euros.
Base de trabajo de numerosos lienzos, los fotomontajes y clichés del artista ofrecen una mirada cruda sobre su método. Estas piezas confidenciales seducen a los coleccionistas avisados, con resultados comprendidos entre 600 y 1 500 euros.
Récord notable: Él lo sabe (fotomontaje, 27 × 31,5 cm), vendido en 1 550 euros.
Desde los años 2000, la cotización de Gérard Schlosser ha experimentado varios picos, especialmente en los años 2010.
La demanda sigue siendo fuerte en Francia, representando más del 90 % de las transacciones, signo de un anclaje local sólido. El artista está hoy clasificado entre los 2 500 primeros en el ranking mundial, una posición tranquilizadora para los poseedores de obras.
El universo singular de Gérard Schlosser, hecho de fragmentos de cuerpos, de escenas cotidianas y de títulos narrativos, atrae a un público fiel de coleccionistas. La tasación de sus obras se basa en varios criterios específicos:
Los grandes lienzos (a menudo más de 130 cm) son los más buscados. Schlosser trabaja frecuentemente en muy gran formato, lo que amplifica el efecto inmersivo de sus obras y su valor en venta pública. Cuanto más imponente sea la obra, más posibilidades tiene de alcanzar un precio elevado.
Las pinturas acrílicas sobre lienzo representan la parte más valorada de su obra. Las obras sobre papel (dibujos, acuarelas, gouaches) o los fotomontajes preparatorios son apreciadas pero se negocian a niveles más accesibles. Las sérigrafías, aunque muy emblemáticas, mantienen precios moderados debido a su edición.
Las obras de los años 1970 y 1980 son particularmente valoradas: encarnan plenamente el estilo Schlosser en su apogeo, en el corazón del movimiento de la figuración narrativa. Algunas piezas de esta época se han vuelto icónicas y alcanzan récords.
Las escenas de playa, los instantes robados de la vida cotidiana, las piernas cruzadas, los cuerpos tendidos, los encuadres inusuales y sobre todo los títulos desfasados hacen toda la fuerza de sus composiciones. Cuanto más "típico" sea el tema de Schlosser, más valorable será la obra.
Un cuadro expuesto en una galería de renombre, publicado en un catálogo o que haya pertenecido a una colección importante verá aumentar su cotización. La presencia de un certificado, o de una mención en un catálogo razonado, también es un plus no despreciable.
Finalmente, para cualquier tasación fiable, es indispensable un estudio visual completo: fotos de frente, de atrás, detalles de la firma, anotaciones, estado de conservación… Nuestro equipo realiza este peritaje de forma gratuita y en total confidencialidad.
¿Posee una obra de Gérard Schlosser? Nuestros expertos asociados pueden proporcionarle una tasación gratuita, confidencial y sin compromiso, en 24 horas.
Ya sea para una venta, un reparto de sucesión o un seguro, es esencial conocer el valor real de su obra en el mercado actual.
Solicite su tasación ahora mismo a través de nuestro formulario en línea con fotos y dimensiones de la obra.
La obra que poseo es una sérigrafía: ¿es vendible?
Sí, las estampas de Gérard Schlosser se venden regularmente, especialmente si datan de los años 1970. Su valor depende del tema, del formato y de la rareza de la tirada.
Mi pintura no está firmada, ¿puede ser autenticada?
Sí, algunas obras de Schlosser no están firmadas pero pueden ser autenticadas a través de un peritaje técnico e histórico, especialmente si provienen de una fuente conocida.
¿Cómo vender una obra de Gérard Schlosser?
Le acompañamos en todas las etapas: tasación, elección del canal adecuado (subastas, venta privada), conexión con una casa de subastas o un coleccionista.
Descubra las tasaciones, los precios de venta y la tendencia actual de las obras de Gérard Schlosser en el mercado del arte internacional.
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